SAMUDRA Report

El futuro de una comunidad : Camboya : PPE
  • :John Kurien y Kaing Khim
  • :63
  • :November
  • :2012

Un proceso participativo nacional de recogida de información y consulta aspira a establecer directrices para la pesca artesanal en Camboya

Camboya : PPE

El futuro de una comunidad

Un proceso participativo nacional de recogida de información y consulta aspira a establecer directrices para la pesca artesanal en Camboya


Los autores de este artículo son John Kurien (kurien.john@gmail.com), miembro del CIAPA, y Kaing Khim (kaingkhim@online.com.kh), vice director general de la Administración de Pesca de Phnom Penh, Camboya


La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) lleva dos años facilitando un proceso destinado a la elaboración de unas directrices voluntarias para la pesca en pequeña escala (PPE). Dentro de este ejercicio pareció oportuno iniciar varios encuentros nacionales participativos de recogida de información y consulta, que permitiesen entender mejor la naturaleza de la PPE en el contexto específico de cada país: cómo es abordada por las instancias políticas, su evolución en el tiempo, su gobierno, así como la idea que los propios pescadores de pequeña escala tienen del sector y de su futuro. Uno de los países seleccionados fue Camboya, en el sudes

Camboya cuenta con un dinámico sector pesquero de captura en agua dulce, unas importantes pesquerías marinas y una acuicultura emergente. Los camboyanos son ávidos consumidores de pescado. En octubre de 2000, en la ciudad de Siem Reap, el primer ministro Samdech Hun Sen hizo una famosa declaración por la que el 50% de las áreas de pesca del lago Tonle Sap, de propiedad privada, quedaban fuera del control de sus influyentes propietarios. Prometió entregar las zonas liberadas a las comunidades rurales en torno al lago, a las que animó a ejercer sin miedo su derecho a pescar y su responsabilidad de proteger los recursos. Tanto los antiguos propietarios de las concesiones como la administración pesquera y las comunidades quedaron sorprendidos por esta iniciativa radical que hoy se conoce como la Reforma Pesquera de 2000.

Se abría paso así un experimento de ingeniería social totalmente nuevo, que dio a la pesca una orientación comunitaria más marcada. Fue necesario enmendar muchas leyes y normas y promulgar otras nuevas. Se creó el primer Departamento de Desarrollo de la Pesca Comunitaria de un país asiático. Un subdecreto legislativo instituyó las organizaciones de pesca comunitaria (OPC). Numerosos organismos gubernamentales e intergubernamentales de desarrollo y de ayuda internacional mostraron su disposición de ayudar a la Administración de Pesca del Real Gobierno de Camboya a poner en marcha este ambicioso programa. Muchas entidades no gubernamentales tomaron medidas para asistir los esfuerzos colectivos de las comunidades por recobrar el control de la pesca y de otros recursos naturales.

Hoy en día existen 469 OPC, con unos 127.000 afiliados repartidos por todo el país. La mayor parte (430) corresponde a las aguas continentales del lago Tonle Sap y del río Mekong. El sector marítimo agrupa a un número más reducido (39).

Factores históricos

Ante este contexto histórico, existen dos factores que hacen el sector pesquero de Camboya especialmente relevante para la iniciativa de la FAO en relación con la preparación de las directrices sobre PPE:

  • Camboya es el único país asiático donde desde el año 2000 existe un impulso estratégico consciente del gobierno por “achicar” la escala del sector pesquero mediante la creación de las OPC, una especie de reforma desde arriba.
  • En su esfuerzo por estimular la participación desde abajo, Camboya ha experimentado nuevas formas de gobernanza local y acuerdos institucionales con miras a reemplazar los regímenes existentes de derechos individuales de acceso y uso por otros de orientación comunitaria.

Frente a este telón de fondo, el proyecto de Camboya abarca tres niveles. A escala local, en las aldeas, se llevaron a cabo evaluaciones participativas de la relevancia e importancia de la pesca artesanal, conversando con una muestra representativa de miembros de las OPC de todo el país. La recogida de información y datos para este ejercicio, que se denominó “encuesta de satisfacción” se realizó mediante entrevistas individuales y debates en grupos focales. Sus resultados se compilaron, presentaron y discutieron a fondo en tres encuentros a escala provincial que pretendían dar visibilidad a los méritos de la pesca artesanal, especialmente su función en la seguridad alimentaria, la protección ambiental y la sostenibilidad de los medios de vida. Los resultados de los tres encuentros se presentaron posteriormente en una consulta a escala nacional con miras a formular directrices para dar un futuro más prometedor a las OPC en Camboya.

Entre los principales resultados de esta “encuesta de satisfacción” destaca el perfil socioeconómico de los afiliados a las OPC. Hay hombres y mujeres, jóvenes y ancianos. El nivel educativo es bajo, especialmente en la región costera. Aunque las OPC se orientan hacia la pesca, tan solo una cuarta parte de los miembros se identifica primordialmente como “pescador”. Sin embargo, esta definición de su identidad no les impide practicar la pesca de captura, que es, después de la agricultura, la actividad secundaria de subsistencia más importante, tanto en estación de lluvias como en estación seca. La mayor parte de los miembros son propietarios de pequeñas tierras agrícolas donde cultivan arroz y otros productos y de la parcela donde construyeron su vivienda. Aunque la mayoría posee sus propios útiles de pesca, en general el número de aparejos per cápita es muy reducido. Las actividades relacionadas con la pesca constituyen una fuente vital de ingresos. Los cálculos de ingresos potenciales de los miembros de OPC parecen estar por encima de los ingresos medios per cápita de la población general de Camboya.

Los debates en grupos focales entablados en las OPC tenían un doble objetivo: primero, profundizar cualitativamente en los cambios ocurridos en las respectivas áreas locales en la última década en relación con los principales objetivos de la OPC, y segundo, discutir asuntos y problemas actuales y futuros, y recabar opiniones en torno a los mismos. Se plantearon temas como el trabajo infantil en la pesca, el cambio climático y el medioambiente, el papel de las organizaciones no gubernamentales (ONG), y las amenazas a la creación de OPC, por no mencionar más que unos cuantos.

Los grupos focales destacaron algunos aspectos cruciales que pasamos a enumerar:

La importancia de la OPC como organización popular con participación significativa de hombres, mujeres y jóvenes es indiscutible.

  1. 1.Si el objetivo primario de la Reforma Pesquera del 2000 consistía en asegurarse de que las comunidades rurales de Camboya tuviesen acceso a la pesca como fuente de alimentación y subsistencia, se puede dar por cumplido razonablemente. El éxito, sin embargo, debe enmarcarse en un contexto donde la agricultura mantiene una importancia abrumadora y persistente entre los miembros de las OPC.
  2. 2.Las OPC han demostrado que la población considera la conservación como piedra angular de la sostenibilidad de los recursos y está dispuesta a tomar iniciativas concretas para lograrla. El papel de la mujer ha sido importante en la promoción de este logro.
  3. 3.La pesca ilegal realizada por particulares con el respaldo de miembros influyentes de la sociedad fue identificada como uno de los principales peligros para la pesca en Camboya. Los comités de dirección de las OPC opinan que para atajar el problema se les debe asignar un papel más importante y las facilidades necesarias. La mujer ocupa un lugar crucial en la economía moral de la pesca ilícita.
  4. 4.Los funcionarios gubernamentales de la administración pesquera y los miembros electos de los gobiernos municipales han desempeñado papeles significativos en la creación y funcionamiento de las OPC. Conviene alentar este tipo de interacción en el futuro.
  5. 5.Las OPC han propiciado el clima de confianza y la cooperación en la comunidad. Esta función de las OPC podría resultar incluso más importante que la captura del pescado.
  6. 6.El trabajo infantil en la pesca ha tenido y sigue teniendo gran importancia, afectando principalmente a los muchachos. Sin embargo, en la gran mayoría de casos, se limitan a ayudar a sus padres, y no son víctimas de explotación. Si trabajan solo a tiempo parcial podrían seguir escolarizados.
  7. 7.La participación de las mujeres en las OPC les ha otorgado voz y presencia formal en la toma de decisiones. Han tomado iniciativas en ámbitos tan importantes como la conservación, la educación, el desarrollo y la divulgación de información, sobre todo presentando las ventajas de la cooperación comunitaria.
  8. 8.Se han verificado cambios significativos y muy notorios en los ciclos meteorológicos. Su impacto puede ser favorable o adverso, según la actividad de que se trate. Por ejemplo, las inundaciones favorecen la producción pesquera.
  9. 9.La ayuda no gubernamental ha sido importante para las actividades de las OPC y continúa siéndolo. Las ONG proporcionan a las OPC un valioso apoyo que el gobierno no puede prestarles. Ahora bien, conviene tener en cuenta y reconocer el papel de las personas y organizaciones más respetadas y capaces de la aldea.
  10. 10.La adquisición de capacidades humanas sigue siendo uno de los elementos fundamentales para el florecimiento de las OPC. Los esfuerzos de desarrollo deberán contribuir a aumentar la participación de los miembros en los asuntos de las OPC, incrementar sus aptitudes de subsistencia y asegurar una gestión eficaz y efectiva de las organizaciones.
  11. 11.El registro de datos e informaciones es importante para la sostenibilidad institucional. Si fuera necesario podrían tomarse los datos necesarios para calcular la captura realizada por los miembros de una OPC.
  12. 12.Las OPC han proporcionado a muchas personas libertad de acceso a los recursos, que a su vez deriva en una reducción de la pobreza y una mejor conservación y gestión de los recursos. Conviene reforzar los derechos de tenencia de las OPC. Es imprescindible apoyarlas mediante la demarcación correcta de sus lindes y la dotación de equipos para las patrullas. Igualmente importantes son la provisión de crédito para inversiones y la expansión de actividades de servicios, como el turismo y la comercialización del pescado, que permiten sacar más partido a los derechos de tenencia.
  13. 13.Los emigrantes deberían pescar en las áreas OPC solo con permiso y utilizando aparejos legales. Podría establecerse el pago de una pequeña tasa a la OPC por el derecho a pescar.
  14. 14.Existen varios riesgos graves que amenazan la pesca sostenible y las OPC, que deben ser paliados con premura.
  15. 15.Las OPC han contribuido a aliviar la pobreza y enseñado a sus miembros el valor de la conservación y la cooperación. Sin embargo, la mayor parte de los beneficios recaen en los miembros de los comités de dirección de la misma.
  16. 16.Se necesita un menú de actividades para convertir la OPC en la institución de nuestros sueños. Uno de los principales desafíos radica en reforzar la capacidad de liderazgo.

La conclusión general que se extrae de esta evaluación participativa de las OPC en Camboya es que después de una década de funcionamiento han comenzado a convertirse en auténticas organizaciones comunitarias que cuentan con el apoyo del Estado y de la sociedad civil en su conjunto.

Sin embargo, conviene matizar el optimismo. Es cierto que la información y las impresiones colectivas recogidas proporcionan una base para afirmar con cierta confianza que dichas organizaciones han marcado un antes y un después en la vida de sus afiliados, con impactos y logros muy variados. Los miembros de las OPC tienen acceso sin restricciones a la pesca para alimentarse. Dedican más tiempo a las actividades relacionadas con la pesca y obtienen unos ingresos que les permiten mejorar su nivel de vida. La cooperación y el espíritu comunitario entre los miembros propiciado por estas organizaciones ha cosechado numerosos logros sociales, entre los que pueden contarse el clima de confianza reforzada, una mayor concienciación y valoración de la conservación natural, un agudo sentido de pertenencia a un colectivo, el reconocimiento de los puntos flacos y la falta de capacidades, así como la aspiración y el deseo de un futuro más prometedor. No es nada desdeñable.

Ahora bien, conviene estudiar más de cerca la sostenibilidad de estas organizaciones a largo plazo, si se mantiene la situación de 2011. Se impone un sincero examen de conciencia por parte del Estado, la sociedad civil y, más importante todavía, los propios miembros de las OPC.

El Estado debe reflexionar sobre cómo pasar de ser iniciador a mero facilitador de estas organizaciones. El papel de facilitador debe ejercerse sin mostrar una presencia excesiva y abrumadora. El Estado y sus representantes, principalmente los funcionarios de la Administración de Pesca, a todos los niveles, deben aprender a ser, no el jefe, sino un socio más de un proceso de cogestión para la ordenación sostenible de los recursos acuáticos. Los instrumentos (como leyes o decretos) que proporcionan el marco jurídico de las OPC deben ser revisados para darles mayor flexibilidad y adaptarlos mejor a la realidad cotidiana de sus miembros. Para ello conviene meditar sobre la manera de convertir cada OPC en una organización polivalente que abarque todas las necesidades de subsistencia de sus miembros, especialmente las actividades agrícolas y similares, y no se dedique exclusivamente a la pesca. Por añadidura, es imprescindible pensar en dar un mayor papel a la organización para que pueda atajar eficazmente la amenaza de la pesca ilegal.

Capacitación

La sociedad civil necesita continuar apoyando a las OPC y dedicarse a la capacitación de los comités y los afiliados. Deberán esforzarse por que el conjunto de los miembros empiece a hacer suya la organización. A este efecto, conviene recordar la posición de ciertas personas de la localidad (como profesores, enfermeros, líderes religiosos, jóvenes con estudios o ancianos), que pueden apoyar a los dirigentes de las OPC con gestos de aliento y amistoso consejo.

Las ONG con sede fuera de la localidad en cuestión deberían hacerse a la idea de tener dentro de ella a algunos organizadores comunitarios locales, tal vez jóvenes con estudios de la zona, que animen los procesos de gobierno y de redes dentro de las estructuras organizativas de la OPC. Podrían así sentar los cimientos de los círculos de ahorro y crédito, que funcionarían con base en pequeños grupos y responderían a las iniciativas productivas de los miembros. Deberían pensar igualmente en impartir nuevas destrezas de subsistencia, así como hacer hincapié en las actividades sociales y de desarrollo de la aldea en su conjunto.

Los miembros deberían aprovechar la oportunidad para convertir las OPC en organizaciones “vivas y animadas”, alejándolas de la situación de “cascarón vacío” en que podrían empantanarse de continuar su actual trayectoria. Las mujeres afiliadas pueden desempeñar un papel significativo en esta corrección de rumbo. Deberían celebrarse elecciones sencillas, libres y justas lo antes posible, para mantener el carácter genuinamente democrático de la organización. Los miembros actuales de los comités deberían dar el primer paso en esta dirección, con la ayuda de las ONG y de los funcionarios relevantes de la administración pesquera al nivel de gobernanza más adecuado (como el distrito o la provincia).

Las ideas expuestas no son sino sugerencias que permiten delimitar a grandes trazos las acciones a tomar. Cada OPC es única en su contexto particular. Consecuentemente, cada una debe contar con su propio plan de acción.

Si el Estado, la sociedad civil y los miembros consiguen definir las acciones que corresponden a cada uno, a nivel individual o colectivo, para apoyar a la OPC, entonces la pesca artesanal tiene ante sí un futuro prometedor en Camboya. Sería probablemente el camino más seguro para conseguir la protección de los ecosistemas acuáticos del país, pescado para todos sus habitantes y medios de subsistencia dignos y decentes para millones de personas. Aspirar a alcanzarlo es sin duda un loable esfuerzo.

Se celebraron tres encuentros interprovinciales, denominados talleres regionales, para poner en común el análisis de los datos y las informaciones aportadas por los miembros durante las evaluaciones locales. Tuvieron lugar en Kampong Cham (región del Mekong), y Kampot (región marítima) en diciembre de 2011 y en Pursat (región de Tonle Sap) en enero de 2012. Merece la pena destacar que para más del 60% de los participantes, (en general delegados de las OPC que participaron en las consultas locales, más unos cuantos de otras OPC que no fueron incluidas en la muestra), ésta fue la primera ocasión en una década en la que se reunían como representantes de sus respectivas OPC.

Presentación de síntesis

En un primer momento, el vicedirector general de pesca realizó una presentación somera de los resultados, con los puntos más destacados de las evaluaciones locales. Cada encuentro prestó especial atención a los resultados pertinentes de la región donde se celebraba, a saber, Tonle Sap, Mekong y litoral marítimo.

Esta metodología permitió que los miembros entendiesen la forma en que sus opiniones individuales se iban acumulando. Les mostró asimismo que los perfiles acopiados de su situación socioeconómica y las opiniones manifestadas en los debates de grupos focales proporcionan a los políticos material para sus futuras decisiones. Los participantes pidieron algunas aclaraciones. Formularon dudas acerca del significado y las implicaciones de algunas conclusiones. Se incorporaron las correcciones que se juzgaron procedentes. De esta manera se hizo patente la fortaleza y el significado de las evaluaciones participativas.

La culminación de este proceso en tres fases fue una consulta a escala nacional de tres días de duración, celebrada en Phnom Penh en febrero de 2012. La consulta se tituló “Un futuro más prometedor para la pesca artesanal de Camboya mediante las pesquerías comunitarias”. Asistieron a ella 159 delegados que representaban a las OPC, la administración de pesca, la sociedad civil, organismos de desarrollo internacional y organizaciones de la ONU. El principal cometido del taller consistía en compartir los resultados de los procesos anteriores y sus conclusiones con una muestra más amplia de partes interesadas en el sector pesquero, para que pudiesen comentar los hallazgos y, en particular, contribuir al establecimiento de directrices para el desarrollo sostenible de la pesca artesanal de Camboya gracias a las OPC. Posteriormente estas directrices nacionales serían una contribución a las que prepara la FAO para la PPE.

En esta parte de la consulta nacional se adoptaron cuatro procesos. Primero, el director en funciones del Departamento de Desarrollo de la Pesca Comunitaria, de la Administración de Pesca presentó el informe de las consultas locales y de los tres talleres regionales. Este es el servicio oficialmente responsable de las actividades de las OPC.

Segundo, comenzó un periodo de intenso trabajo en grupos: los representantes de todas las partes interesadas en la pesca se dividieron en siete grupos para discutir el informe y formular sugerencias que pudiesen incorporarse a las directrices para el futuro de la pesca artesanal en Camboya.

En tercer lugar se constituyó un comité formado por participantes elegidos de cada uno de los siete grupos, que discutió los elementos clave de los debates en grupo y redactó un primer borrador de texto como base para la lista de directrices y recomendaciones destinadas a forjar un futuro más prometedor para la pesca artesanal camboyana mediante las OPC.

En cuarto lugar, tuvo lugar un debate en sesión plenaria donde se dio lectura a las directrices una por una y se procedió a su adopción. El documento final (ver recuadro) fue a continuación aprobado por el pleno.

Después de la presentación de las directrices en la consulta nacional, el secretario de estado de Agricultura, Bosques y Pesca, que estuvo presente en la misma, manifestó su respaldo oficial al texto en su discurso oficial de clausura. Teniendo en cuenta el complejo sistema de gobierno y administración del país, este respaldo oficial a las directrices, preparadas de forma participativa, supone el primer paso hacia su adopción oficial por la Administración de Pesca y hacia su aplicación.

La Administración de Pesca las publicará en el próximo número de su boletín oficial, para darles una divulgación más amplia.

Directrices a punto

Aunque no tiene que ver directamente con el proceso de preparación de estas directrices, una semana después de la consulta nacional de febrero de 2012, el primer ministro de Camboya anunciaba que las concesiones de pesca del lago Tonle Sap serían revocadas definitivamente y que las áreas correspondientes quedarían reservadas como zonas de conservación “para proteger de la presión pesquera las especies silvestres del lago de las que dependen decenas de millares de pescadores de subsistencia”.

La decisión del primer ministro consiste esencialmente en una continuación del proceso de Reforma Pesquera del año 2000, que él mismo había iniciado. Las implicaciones futuras de esta decisión para las OPC son inconmensurables. Se transforman ahora en las principales estructuras institucionales con derechos de tenencia y de acceso a los recursos pesqueros del país. El éxito de las próximas cosechas pesqueras del lago Tonle Sap y del río Mekong dependerá de su iniciativa y su inventiva. Para que las OPC respondan a estas expectativas habrá que estudiar y aplicar cuidadosamente numerosos elementos contenidos en las directrices adoptadas.

Después de la consulta nacional, el Departamento de Desarrollo de la Pesca Comunitaria transmitió también oficialmente la versión en lengua khmer del informe de las consultas locales y las directrices adoptadas en la consulta nacional al ministro de Agricultura, Bosques y Pesca y a los viceprimeros ministros a cargo de la ejecución de la abolición de las concesiones pesqueras.

En abril de 2012 el gobierno promulgó dos decretos administrativos. El primero consistía en la aplicación de la última reforma de las concesiones pesqueras. El segundo, en el refuerzo y la ampliación de las OPC para que puedan gestionar la abolición de las concesiones pesqueras, la instauración de las áreas de conservación pesquera y la eliminación de las actividades de pesca ilegal.

Ambos decretos contienen recomendaciones donde se siente la influencia de las directrices. Por ejemplo, la necesidad de capacitar a las OPC para que puedan participar con mayor plenitud en los procesos de reforma del sector pesquero, el fomento de una mejor conservación de los bosques inundados y los manglares, la prevención de la pesca ilegal, y el refuerzo de las redes y las alianzas a todos los niveles.

A la luz de todo lo expuesto y muy especialmente de la abolición de las concesiones de pesca, se está revisando el Plan de Acción de la Administración de Pesca para 2012. Ya se prepara un plan trienal que pone el acento en la conservación y da prioridad a la consolidación de las OPC.

La experiencia camboyana de articulación de las OPC presenta algunas enseñanzas útiles para la iniciativa de la FAO consistente en unas directrices para la PPE.

  • Las iniciativas de apoyo a la pesca artesanal impulsadas en un principio por los intereses del Estado pueden reconvertirse en auténticas iniciativas populares, si se planifican, financian y ejecutan mediante acciones participativas, apropiadas y bien meditadas de desarrollo y gestión.
  • El derecho seguro y permanente a los recursos constituye un requisito fundamental para que los pescadores de pequeña escala se comprometan con la gobernanza y la ordenación participativas de los recursos y los ecosistemas donde se sitúan.
  • La conservación de los recursos constituye un factor fundamental de la gestión de la pesca artesanal. Las iniciativas de apoyo a las instituciones y las infraestructuras que favorecen los esfuerzos de conservación de los ecosistemas acuáticos deben ser consideradas como uno de los pilares centrales de los programas de gestión. Para tener éxito, la conservación debe suscitar entusiasmo.
  • Un liderazgo adecuado representa la piedra angular de la buena marcha de las organizaciones de pescadores artesanales. Tal vez unos pocos pescadores cuentan con dotes de liderazgo de nacimiento, pero también pueden cultivarse con práctica y entrenamiento. Las iniciativas de capacitación dirigidas a la formación de líderes constituyen una inversión que ofrece sustanciosos dividendos en forma de organizaciones dinámicas y sostenibles.
  • La participación femenina debe estar en el núcleo de cualquier esfuerzo de desarrollo y gestión de la pesca artesanal. Las mujeres representan una fuerza social, económica y moral considerable en las comunidades pesqueras de pequeña escala, y su participación en las iniciativas de desarrollo debe establecerse como aporte fundamental en su condición de agentes del cambio, no como algo accesorio.
  • Los planes de gestión de la pesca artesanal deben constituir parte central de todo programa de desarrollo pesquero. Estos planes deben diseñarse con una comprensión clara y aguda de la realidad local de los recursos naturales y de las estructuras viables para la gobernanza de la tenencia. La aplicación del plan debe ser participativa, de manera que los pescadores, la comunidad en su conjunto y el Estado asuman sus tareas respectivas para asegurar su éxito.
  • Los donantes internacionales y las agencias de financiación que conocen el papel y la relevancia de la pesca artesanal de cara al futuro deberían poner a disposición el apoyo financiero necesario para un nuevo y ambicioso programa de desarrollo y gestión de la pesca artesanal. No es tanto el volumen del fondo el que permitirá el logro de los objetivos, sino más bien que se brinde como una iniciativa de alianza.

El proceso descrito en este informe fue una iniciativa de facilitación acometida por la FAO en estrecha colaboración con la Administración de Pesca del Real Gobierno de Camboya y los miembros de las OPC a fin de preparar un conjunto de directrices participativas que permitan forjar un futuro más prometedor para la pesca artesanal de Camboya.

Se trataba de la primera vez, desde la Reforma Pesquera del 2000, en que la Administración de Pesca se involucraba en un ejercicio tan complejo para conocer la opinión de los miembros de las OPC sobre el pasado, el presente y el futuro de las mismas. La cobertura amplia y sistemática de los pescadores, conseguida mediante el proceso consultivo a escala local, constituye por sí solo todo un logro.

La iniciativa destaca de qué forma las OPC, una intervención organizativa establecida mediante decretos y órdenes administrativas, han conseguido poco a poco hacer realidad su potencial convirtiéndose en una importante empresa democrática local que puede transformar los medios de subsistencia de una sección considerable de la población rural de Camboya. El cumplimiento de este objetivo y la manera en que se cumpla dependen en suma de la conjunción de numerosos factores, como por ejemplo, la seguridad de la tenencia y los derechos a los recursos, una dirigencia local adecuada y comprometida, una planificación apropiada y una financiación correcta y suficiente.

En una coyuntura histórica significativa, el proceso de evaluación de las OPC fue flanqueado por la decisión política de abolir definitivamente el régimen de concesiones pesqueras en el país, y por la consecuente apertura de nuevas posibilidades para que las OPC tomen el timón de las pesquerías continentales de Camboya.

Es posible que algunas voces influyentes critiquen y denigren la lógica subyacente y el enfoque de abajo arriba que marcaron el inicio de la Reforma Pesquera del 2000. Sea como sea, este momento señala con decisión el papel destacado del proceso político y de la voluntad política a la hora de respaldar el compromiso a favor de la pesca artesanal. Esta sería la principal enseñanza que se extrae de la experiencia en Camboya.

Recuadro

DIRECTRICES PARA UN FUTURO PROMETEDOR PARA LA PESCA ARTESANAL DE CAMBOYA MEDIANTE LAS PESQUERÍAS COMUNITARIAS

Estas directrices se formularon como culminación de una serie de procesos consultivos celebrados entre octubre de 2011 y febrero de 2012, donde participó una amplia selección de miembros de las organizaciones de pesca comunitaria (OPC) de Camboya.

Constan de veinte puntos agrupados en cuatro temas importantes y se consideran las directrices más importantes para forjar un prometedor futuro para la pesca artesanal de Camboya mediante las OPC.

1. ESTRUCTURA INTERNA

Reforzar la capacidad y mejorar los conocimientos generales de los miembros de las OPC, mediante sistemas de educación formal e informal, en las aulas y en prácticas sobre el terreno. Al mismo tiempo, solicitar al Ministerio de Educación y Juventud que incluya conocimientos básicos de pesca en los programas educativos generales.

Dar prioridad a la capacitación de los Comités de las OPC y de sus miembros más jóvenes. La capacitación versará principalmente sobre aptitudes prácticas de subsistencia, funciones de organización comunitaria y estrategias de resolución de conflictos pesqueros.

Intensificar el carácter democrático de la OPC, realizando elecciones justas y sencillas para la elección de los comités de las OPC cuando estos agoten su mandato.

Consolidar la responsabilidad de los comités de las OPC hacia sus miembros. Para ello conviene convocar encuentros periódicos, garantizar mayor transparencia en la toma de decisiones y vigilar y evaluar periódicamente la calidad de la gestión y la participación de los miembros.

Ampliar y alentar la participación plena y efectiva de las mujeres y los jóvenes en los asuntos relacionados con la OPC y el comité de gobierno, especialmente en la lucha contra el trabajo infantil en la pesca.

Capacitar y dotar a la OPC para que pueda comunicar y contactar directamente con ONG y otras instituciones relevantes que apoyen sus actividades.

2. TENENCIA Y DERECHOS

Establecer derechos de tenencia claros para la OPC mediante Acuerdos de Área oficiales. Debería hacerse especial hincapié en (I) asegurar una buena demarcación del área, y (II) realizar una vigilancia efectiva y dotarse de las instalaciones necesarias para este fin.

Alentar la participación de la población local en la abolición de las actividades de pesca ilegal, nombrando a algunos miembros de la OPC patrulleros y animando a la población local a que informe de las prácticas ilícitas.

Asegurarse de que todo plan o proyecto de desarrollo que se acometa dentro de la zona pesquera demarcada de una OPC solo pueda ejecutarse después de consultar con los miembros de la OPC y de realizar un estudio de impacto ambiental con la participación de los mismos. Por demás, los beneficios derivados de la intervención deben compartirse con la OPC.

Otorgar un papel físico y jurídico más intenso al comité de dirección de la OPC y las patrullas de vigilancia con miras a frenar, prevenir y controlar las actividades de pesca ilegal, y dotar a la OPC de las instalaciones necesarias a este efecto.

Otorgar a las OPC el derecho a recaudar tasas por la concesión de derechos de pesca a emigrantes en las áreas demarcadas.

3. ACTIVIDADES Y FINANCIACIÓN

Propiciar que las OPC, organizaciones de pesca, abarquen igualmente otros medios de subsistencia, manteniendo la pesca como su punto de interés focal pero propiciando también otras actividades lucrativas.

Crear un Fondo Rotatorio de Pesca Comunitaria exclusivo para las OPC y vincular los derechos de préstamo de una OPC a sus respectivos resultados, evaluados en función de los criterios siguientes: (I) esfuerzos de conservación del ecosistema y la pesquería; (II) efectividad de su funcionamiento interno y de la participación de sus miembros; (III) esfuerzos de control de la pesca ilegal, y (IV) esfuerzos por prevenir el trabajo infantil.

Brindar asistencia financiera y de otro tipo para establecer pequeños proyectos empresariales de ecoturismo y otras iniciativas de sustento, donde los miembros de la OPC tengan una cuota y se reduzca así el margen de los intermediarios.

Alentar a los miembros de la OPC a abonar puntualmente sus cuotas anuales de afiliación.

Incorporar los planes de la OPC al Plan de Desarrollo e Inversiones del Consejo Municipal, y conectar la OPC con las estrategias de seguridad de la aldea y el municipio.

Considerar las iniciativas de protección de los bosques inundados tomadas por la OPC para su inclusión en los regímenes de créditos de carbono contra el cambio climático.

4. INFORMACIÓN Y CONTACTOS

Establecer un sistema periódico de recogida de datos y de información en la OPC para la vigilancia de las capturas, así como de datos socioeconómicos y sobre la biodiversidad ecológica.

Establecer un foro para la red provincial de OPC que brinde buenas oportunidades de colaboración entre todas las OPC de la provincia.

Comunicar periódicamente a la OPC las normas y leyes relacionadas con la pesca, el medioambiente, migraciones de peces, aparejos, técnicas de pesca y cambio climático que puedan incidir en la pesca.

Más información

www.ilo.org/ipec/Events/National
Consulta sobre el trabajo infantil en la pesca

www.fao.org/cofi/24008-0c5031a8f865bdf0baac62c1aac1a031b.pdf
Informe del COFI sobre el taller de Camboya

www.maff.gov.kh/en/
Ministerio de Agricultura, Bosques y Pesca de Camboya